Del BDSM y de las relaciones correctas

Ante todo, quiero avisar de que lo expuesto aquí es solo mi opinión basado en mis experiencias respecto al BDSM, tanto las prácticas vividas como las vistas y tratadas verbalmente, junto con experiencias liberales sexuales, por lo que es solo un perspectivismo desde un punto de vista etológico.

Pues bien, empecemos. Para empezar, quiero establecer lo que es una relación humana, que no es más que una interacción entre dos (o más) personas, ya sea emocional, amistosa, afectiva y/o sexual, en donde dos (o más) personas comparten efectores sensoriales en base a dicha interacción. Pues bien, en el caso contrario, una relación humana mal llevada resulta en tres cosas ciertamente perjudiciales para ambas personas: para empezar, una búsqueda activa de intereses dentro de dichas relaciones (cuando deberían, por salud mental, ser circunstanciales), la fusión de las identidades (de forma que a la larga, no se sabe dónde empieza uno/s y donde terminan otro/s), y por último, la búsqueda del relleno de ciertos vacíos personales usando la interacción como distracción, creando finalmente una dependencia (por lo que nunca se acaba de desarrollar personal e identitariamente las partes, ya que las identidades implicadas dependen de las demás para “sentirse bien”).

La mayoría de las relaciones que he conocido, aunque las personas implicadas no lo sepan, son tóxicas en diversos grados, ya que llevan a cabo alguna o todas las características antes mencionadas, sin mencionar el machismo implícito llevado a cabo en los diferentes tipos de relaciones y la capitalización del compañerismo, esto es, darnos a nosotros mismos un valor, según el valor social que tiene nuestr@ compañer@ (si un hombre “corriente”, está con una mujer “despampanante” en términos de cánones sociales, el tipo tendría una capitalización de su ser en base a la elección de la mujer por su persona). Pocas son las relaciones en donde las partes tienen sus identidades bien definidas, independientes y autosuficientes, respetándose mutuamente y teniendo un apoyo cooperativo mutuo.

Dentro del mundo BDSM ocurre algo similar, y al igual que en las relaciones sexuales “vainilla”, la pornografía no ha ayudado en nada, sino que ha perpetuado el origen subordinado, maltratador y dominante peyorativo hacia las mujeres. Desde un punto de vista RadFem, este tipo de prácticas debería estar extinta, dado que superpone unas prácticas en donde el placer del hombre se establece por una posición de dominancia sobre la mujer (poder sin “limitaciones”, aunque se establezcan, se busca por parte del hombre sobrepasarlos, y luego pedir disculpas), y en donde las acciones acaecidas son de todo menos placenteras (y ahora explicaré esto). Desde este punto de vista, la perspectiva RadFem tiene toda la razón, dado que en ningún caso se debe perturbar la personalidad y la identidad de una persona por el placer de otra, y menos que después de las interacciones/sesiones BDSM, se continúe con los roles (conocido como 24/7, cosa que también lo considero altamente tóxico).

Entonces, pasemos a explicar, desde mi punto de vista como he dicho desde el inicio, lo que es una sesión/relación BDSM. Imaginemos una persona, da igual que sea mujer u hombre, en donde tiene una vida muy atareada, con muchas obligaciones y muchos “tienes que…”, en donde apenas tiene control siquiera de su vida o de sus circunstancias, dado que está subordinada a la voluntad de jefes y otros imbeciloides similares. Toda esa tensión acumulada, luego afecta a la vida diaria emocional en las relaciones humanas, por lo que acaban siendo frustradas, por lo que afectarían posteriormente a la vida laboral, lo cual revierte en la vida social de nuevo, y suma y sigue hasta que la persona se transforma en alguien tóxico incluso para sí mism@.

Y aquí entra, al menos mi perspectiva, del BDSM. En las relaciones D/S, la persona dominante no disfruta por la posición dominante per se, sino por la oportunidad que ha obtenido por parte de el/la compañer@ sumis@ de poder experimentar sus placeres, en donde la creatividad no tiene limitaciones (pero sí las sensaciones). Pueden realizarse desde diferentes supresiones o excitaciones sensoriales (cutánea, visual, auditiva, olfativa), supresión de la libertad de movimiento (mediante ataduras o shibari, que es todo un mundo que solo los participantes pueden explicar, dada la circunstancialidad única de cada sesión), etc etc. Es decir, la persona dominante disfruta con la búsqueda minuciosa del placer de la persona sumisa, dejando ésta ultima plena confianza en la dominante.

Fijaros en la diferencia, que pese a ser dos situaciones visualmente diferentes, las implicaciones y las interpretaciones son tangencialmente diferentes. Muchos maltratadores en potencia, personas que creen tener un poder alrededor de la persona sumisa, ven en este lugar un nicho para desarrollar dichos roles tóxicos y machistas, dado que muchas de las personas sumisas necesitan de dominantes, por lo que se establece una relación de dependencia altamente peligrosa, que incluso podría hacer peligrar la integridad de las personas sumisas, y la salud mental de las dominantes.

Entonces, como en toda relación humana, habría que establecer primero una buena salud mental y plenitud emocional e identitaria de las partes de dicha relación, de forma que ninguna sea tóxica para las demás, y posteriormente, entrar en los roles BDSM. Considero, y sigue siendo mi opinión, que el BDSM no debería practicarse con cualquier persona, sino que como toda relación humana, debe haber cierta conexión y confianza, dado que se cede la integridad física a otro individuo, por lo que se debe tener cierta precaución, ya que una persona cualquiera es muy complicado que su finalidad sea el placer de la persona sumisa y disfrutar de encontrarlo.

Luego, queda el mundo liberal sexual. Cada cual, como siempre, puede hacer con su vida lo que le plazca, pero he de mencionar sobre este estilo de vida un cierto detalle, y es que se supedita los aspectos cuantitativos sobre los cualitativos. Desde mi perspectiva, y quien lea esto que no se lo tome como un ataque, siempre lo he visto como un mundo con cierto vacío emocional, de fácil cansancio y alta reposición, en donde un placer rápidamente da lugar a otro, sin prácticamente tiempo a poder disfrutarlo con paciencia y con cierto nivel microscópico, tal como el BDSM (en donde hasta la más leve caricia, arañazo o pellizco tiene su importancia al saber darlo en el timing preciso).

No es por comparar, al contrario, más bien es poner el acento en la cantidad de personas liberales que llegan a interactuar dentro del mundo BDSM sencillamente porque es un mundo nuevo con experiencias nuevas, pero las ven desde cierto punto cuantitativo, y no cualitativo. He visto personas que juegan a los roles como si glotones con un buffet libre ilimitado de comida se tratase, en donde devoran experiencias sin pararse realmente a disfrutarlas. Si bien es cierto que el sexo contiene placer, no todo el placer contiene sexo ni penetración (cosa bien sabida del BDSM). Dentro del mundo BDSM, hay muchos tipos de placeres visuales transformados en performances, en donde se aprenden herramientas nuevas para satisfacer a las personas sumisas por parte de las dominantes.

Para terminar, y es algo que he de mencionar porque parece ser que está muy mal visto (justamente por personas puristas y dedicadas a la versión más rancia posible del BDSM), y es la personalidad SWITCH, en donde una misma persona puede ser dominante o sumisa, o incluso fluida dentro de una sesión. Y es que, las personas somos fluidas en cuanto al placer y la dominación/sumisión, al igual que en una relación sexual corriente, hay momentos en los que uno domina, y otros en los que nos dominan. Y ese, querid@s amig@s, es en lo que se basa casi todas las relaciones humanas, en el intercambio de roles dentro de una interacción, de forma que se desarrollan las psiques de una forma equilibrada, conjunta, confiada y con una amplia fortaleza

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2 comentarios en “Del BDSM y de las relaciones correctas

  1. Una gran entrada desde un punto de vista muy trabajado, como todo lo que escribes a través de tus recursos dentro de la etimología… Me encanta ver cómo comprendes la relación D/s desarrollando el factor negativo que a veces vemos en personas tóxicas que se apuntan al tren sin saber. Que decirte de mi rol “Switch” creo que lo has clavado…Sinceramente leer desde un punto de vista científico, puede ser muy interesante, pues lo que uno puede no ponerle palabras, tú se las pones. Me encanta!!!! Felicidades !!!!!!

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